5 hábitos para dejar las muletillas al hablar

Las muletillas (eh, este, o sea) se corrigen con atención y práctica, no solo con voluntad. Cinco hábitos para hablar con más pausas y más claridad.

Un orador habla de pie frente a dos asistentes que lo escuchan sentadas

Nadie habla sin muletillas. Los “eh”, los “este”, los “o sea” y los “¿sí?” al final de cada frase aparecen porque la mente va más rápido que la boca y el silencio incomoda. El problema empieza cuando se repiten tanto que la audiencia deja de escuchar el mensaje y empieza a contarlas.

La buena noticia es que una muletilla es un hábito, y los hábitos se cambian con atención. Estos cinco pasos son los que más se usan en la práctica.

1. Descubre cuáles son las tuyas

La mayoría de las personas no sabe qué muletillas usa. Graba un audio de un minuto contando lo que hiciste ayer y escúchalo con papel en mano. Marca cada “eh”, “este”, “pues”, “o sea” y “básicamente”. Casi siempre hay una o dos que concentran la mayor parte.

2. Cambia el ruido por una pausa

Una pausa de un segundo se siente muy larga para quien habla y casi no se nota para quien escucha. Cuando sientas que viene la muletilla, detente, respira y continúa. Una pausa bien colocada transmite seguridad y da tiempo a que la idea se asiente.

3. Termina las frases

Muchas muletillas aparecen porque empezamos una frase sin saber cómo acabarla. Practica frases cortas, con sujeto, verbo y punto. Si una oración se alarga, divídela en dos.

4. Piensa en la siguiente idea, no en la palabra prohibida

Intentar “no decir eh” concentra la atención en el error. Es más útil saber cuál es tu siguiente idea clave. Si tienes un orden claro (por ejemplo, una estructura de cinco minutos), el discurso avanza solo y la muletilla pierde su función.

5. Pide a alguien que te cuente las muletillas

Contar las tuyas es difícil porque estás ocupado hablando. Alguien más lo hace mejor. Por eso en un club de Toastmasters existe el rol de Contador de Muletillas, que apunta cada una y la reporta al final de la sesión, sin juzgar. Al principio sorprende el número, y justo por eso sirve.

Qué esperar

No se trata de llegar a cero. Se trata de que las muletillas dejen de ser lo más notorio de lo que dices, y eso se logra con práctica constante. Si quieres ver cómo funciona el rol antes de intentarlo, consulta los roles de una sesión.

Sigue leyendo

Ver todo el blog

Lleva esta práctica a una sesión

En cada sesión de CIMEJ, un Contador de Muletillas registra las que se usan y las reporta al final. Es una forma directa de identificarlas.