Escuchar mejor, una habilidad clave del liderazgo
Escuchar es parte de la oratoria y del liderazgo. Cinco prácticas para escuchar con atención, entender mejor y responder con criterio en una conversación.

Cuando se habla de oratoria, casi todos piensan en quien habla. Pero una sesión de club, una junta o una conversación difícil dependen igual de quien escucha. Un buen líder entiende primero y responde después.
Escuchar no es esperar el turno de hablar. Es una habilidad que se puede entrenar, y estas cinco prácticas son un buen comienzo.
1. Deja el celular boca abajo
La atención es limitada. Si una parte de ti revisa notificaciones, la otra se pierde detalles. Poner el teléfono fuera de la vista es el cambio más barato y más notorio.
2. Escucha para entender, no para contestar
Mientras la otra persona habla, es tentador preparar tu respuesta. Conviene evitarlo. Si no escuchas el final de la idea, puedes responder a algo que no se dijo. Espera a que termine, respira y recién entonces piensa qué decir.
3. Repite lo que entendiste
Antes de opinar, resume con tus palabras, por ejemplo “Si te entendí bien, el problema es que la entrega llega tarde, ¿correcto?”. Esto corrige malentendidos en segundos y muestra a la otra persona que fue escuchada, algo que pocas veces ocurre.
4. Haz preguntas abiertas
Preguntas como “¿qué pasó después?” o “¿qué te preocupa más?” invitan a decir más. Las que se contestan con sí o no cierran la conversación. Pregunta una cosa a la vez.
5. Toma notas de lo que importa
Anotar palabras clave de lo que dice la otra persona ayuda a no perder el hilo y a evaluar mejor. Es lo que hace quien tiene que evaluar un discurso, y es la razón por la que dar retroalimentación mejora la escucha.
Escuchar como entrenamiento
En un club de oratoria pasas mucho más tiempo escuchando que hablando, y cada discurso es una oportunidad de practicar atención. Para conocer la dinámica, revisa la primera visita.


