Cómo responder a un tema improvisado sin preparación

Aprende a ordenar una respuesta improvisada con la fórmula punto, razón, ejemplo y punto, y a practicarla cada día. Guía de Toastmasters CIMEJ.

Dos miembros de CIMEJ practican frente a frente; uno de ellos sostiene una hoja

Una entrevista, una pregunta en una junta o un “¿quieres decir unas palabras?” inesperado piden lo mismo, que es responder bien sin haberlo preparado. Es una habilidad que se entrena, y por eso las sesiones de Toastmasters empiezan con discursos improvisados.

Qué son los temas improvisados

Quien conduce el segmento hace una pregunta o propone un tema, y una persona responde en uno o dos minutos. No hay guion ni notas. El objetivo no es dar la respuesta perfecta, es practicar el hábito de ordenar las ideas mientras las dices.

La fórmula de punto, razón, ejemplo y punto

Casi cualquier respuesta se puede armar en cuatro pasos:

  1. Punto. Responde la pregunta en una frase.
  2. Razón. Explica por qué piensas eso.
  3. Ejemplo. Cuenta algo que te pasó o que viste.
  4. Punto. Repite tu respuesta del inicio, con otras palabras.

Ante la pregunta ¿Qué cambiarías de tu rutina de la mañana?, una respuesta posible sería “Empezaría a caminar antes de abrir el celular. Me daría un rato para pensar sin interrupciones. La semana pasada caminé veinte minutos antes de trabajar y llegué más tranquilo a mi primera junta. Por eso, caminar primero y revisar después sería mi cambio.”

Otra estructura, de pasado, presente y futuro

Sirve cuando la pregunta es abierta. Cuentas cómo era antes, cómo es ahora y cómo te gustaría que fuera. Con ese orden siempre tienes un siguiente paso para decir.

Tres hábitos que ayudan

  • Respira antes de contestar. Dos segundos de silencio parecen largos para quien habla y casi no se notan para quien escucha.
  • Repite la pregunta con tus palabras. Te da tiempo y confirma que entendiste.
  • Termina cuando terminas. Cuando repitas tu punto final, cierra. No hace falta llenar el tiempo.

Una rutina para practicar solo

Elige tres preguntas cada día, por ejemplo: ¿qué libro recomendarías?, ¿qué aprendiste esta semana?, ¿qué harías con un día libre? Responde cada una en voz alta durante un minuto y usa el cronómetro del celular. Grábate una vez por semana y compara cómo suena la estructura.

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Lleva esta práctica a una sesión

El segmento de discursos improvisados abre cada sesión de CIMEJ. Puedes observar primero y participar cuando lo decidas.